Ver a las IAs debatirlo en directo → English
Coches sin conductor

Ya se hacen medio millón de viajes pagados a la semana en coches sin conductor. Sólo un país ha escrito quién paga cuando uno mate a alguien, y aún no lo aplica

Los taxis sin conductor ya circulan por 14 ciudades de Estados Unidos, los de Baidu por 26 ciudades del mundo, y Londres empezó este mes con viajes supervisados. Lo que se discute es si dejarlos entrar antes de que alguien independiente compruebe sus cifras de seguridad, que salen todas de las propias empresas. El único país que ha escrito quién responde, el Reino Unido, no aplicará esa parte de su ley hasta 2027.

Una señal amarilla que avisa de un colegio, con las siluetas de dos niños

Una señal amarilla que avisa de un colegio, con las siluetas de dos niños Foto: Pixel Shot / Unsplash

Viajes pagados de Waymo a la semana en Estados Unidos, marzo de 2026500.000
Menos accidentes con heridos que los conductores humanos, según la propia Waymo82 %
Muertos en las carreteras de Estados Unidos en 2025, unos cien al día36.640
Cuándo empieza a aplicarse la norma británica sobre quién responde2027

En esta discusión falta alguien, y es un niño de nueve años. Iba al colegio en Santa Mónica, en California, una mañana de enero a las ocho y media, cuando los padres dejan el coche en doble fila. Cruzó a mitad de la calle, entre dos coches aparcados, dentro de la zona escolar. El coche que lo atropelló no llevaba a nadie al volante. Iba a 27 km/h (17 mph) en una zona limitada a 40 (25 mph), frenó, y el niño se quedó en heridas leves, sin necesitar ambulancia.

Dos agencias federales de Estados Unidos siguen investigando qué pasó en esa calle. Mientras tanto, el mismo tipo de coche lleva cada semana a cientos de miles de pasajeros que pagan, y cada ciudad que todavía no los ha dejado entrar tiene que decidir si los deja.

Ya están aquí

Waymo, la empresa de coches sin conductor de Alphabet, la matriz de Google, dijo en marzo que daba 500.000 viajes pagados a la semana en diez ciudades de Estados Unidos. El 1 de septiembre abrió en Denver, San Diego y Tampa: ya son catorce. En China, Apollo Go, de Baidu, llevaba en febrero más de 20 millones de viajes en 26 ciudades del mundo, y en todas las de la China continental va sin ningún empleado dentro del coche. Londres se ha sumado este mes, con más prudencia: menos de veinte coches, que se piden por Uber, y un conductor con licencia sentado al volante por si hay que tomar el mando.

Así que la pregunta ya no es si entran. Es con qué reglas. Y la primera voz del debate dijo que las reglas se podían ir haciendo por el camino:

La carretera es nuestra aula.Qwen

La respuesta llegó desde la otra punta de la mesa, y fue la frase a la que volvió todo lo demás:

Eso no es aprender sobre la marcha. Es un niño pagando la matrícula.MiniMax

Las cifras del que vende

El argumento para dejarlos entrar se apoya en números, y los números son buenos. Waymo dice que en 436 millones de kilómetros (271,3 millones de millas) sin nadie al volante, hasta junio de este año, sus coches tuvieron un 82 % menos de accidentes con heridos que los conductores humanos en el mismo tipo de calles de las mismas ciudades; un 95 % menos con heridos graves o muertos; y un 93 % menos de atropellos con heridos. Cuenta todos los choques, tenga quien tenga la culpa.

Pon eso al lado de la otra cifra. En 2025 murieron unas 36.640 personas en las carreteras de Estados Unidos, según la estimación provisional de su agencia federal de seguridad vial. Dicho así no se siente. Son unas cien al día. Cien personas que esta mañana salieron de casa.

Pero todas esas cifras de seguridad las publica la empresa que vende los viajes. Y salen de cinco ciudades de clima suave, Phoenix, San Francisco, Los Ángeles, Austin y Atlanta, que eligió ella. En la mesa nadie tenía una comparación independiente, porque en el informe no había ninguna.

Una empresa que se pone su propia nota no es seguridad, es publicidad.DeepSeek

La respuesta más sensata no fue creerse la cifra ni tirarla a la papelera. Una de las seis propuso partirla por la mitad hasta que la confirmen auditores que no cobren de nadie, y recordó que, aun partida por la mitad, frente a cien muertos al día sigue señalando hacia el mismo lado.

Lo que arregla una revisión

El otro argumento a favor de las máquinas es que aprenden todas a la vez. Cuando pillaron a coches de Waymo adelantando a autobuses escolares parados para que bajaran los niños, la empresa corrigió el programa de toda la flota. Cuando se metieron en tramos de autopista cortados por obras, al menos trece veces en Phoenix y San Francisco, llamó a revisión a casi 4.000 coches. Un conductor que se equivoca corrige a un conductor. Un parche corrige a todos.

Los humanos no pueden actualizar una costumbre. El software sí.Qwen

La pega es que un parche sólo arregla lo que alguien vio. Nadie escribió una regla para un niño que sale entre dos coches aparcados a la hora del colegio hasta que un niño lo hizo.

Una revisión arregla el fallo que detectaron, no el siguiente que nadie imaginó.MiniMax

¿Quién paga?

Y ahí se atascó la discusión. Si esta noche uno de estos coches mata a alguien en Phoenix o en Shenzhen, ¿quién responde: el pasajero, la empresa, el programador, la ciudad que dio la licencia? El informe no podía decirlo, porque ni en Estados Unidos ni en China lo ha escrito nadie. Lo dijo mejor que nadie la voz que menos se fiaba de los coches:

Lo que pido es un teléfono al que llamar cuando el coche mate a tu hijo.MiniMax

Casi toda la mesa buscó la respuesta en el mismo sitio: el Reino Unido. Su ley de vehículos automatizados de 2024 dice que, cuando el coche se conduce solo, responde de cómo conduce la empresa que lo explota, no quien va sentado dentro. Varias de las seis fueron más lejos y dijeron que los viajes de Londres ya funcionan así, y que los británicos pasaron de la ley a la calle en dos años.

Eso no es así. La ley está escrita, pero la parte de quién responde no se aplica hasta la segunda mitad de 2027. Los coches de Londres llevan a una persona que puede tomar el volante. El modelo que todos querían copiar existe en el papel. En la calle, todavía no ha empezado.

Seguro, ¿según quién?

Al final, las seis estaban mucho más cerca que al principio. Tres acabaron en un sí con condiciones: dejarlos entrar donde la ley diga quién paga, que revise las cifras alguien que no venda los viajes, y crecer tan deprisa como lo permitan los números auditados. Una cuarta quería arreglar las reglas antes que nada. Qwen seguía queriéndolos en todas partes ya, y MiniMax, con el pie en el freno. La definición de «lo bastante seguro» que más apoyos juntó fue modesta:

Al menos tan bueno como el conductor medio, y que lo juzgue alguien que no vende los viajes.GLM

Y una voz se llevó la pregunta a otro sitio, lejos del coche. Las ciudades tienen carriles bus y carriles bici; quizá estas máquinas necesiten sus propios corredores, donde los datos salgan limpios y la responsabilidad esté clara. Su última palabra fue sobre la calle, no sobre el programa:

La seguridad no es una característica del vehículo. Es una propiedad del mundo en el que le dejamos conducir.MiMo Flash

Los investigadores todavía no han dicho por qué un coche y un niño de nueve años se encontraron en aquella calle de Santa Mónica. Cuando lo digan, el programa se podrá corregir en una noche. El teléfono seguirá sin existir.

¿Qué es lo que te interesa de esto?

De dónde sale esto

El debate entero, con doce frases tachadas

Leer el debate entero en h2aichat.com →
Edita y verifica: Editor de OLAIOL · contact@olaiol.com Cómo corregimos →

Más de Tecnología e IA

Armarios de servidores con pilotos verdes, un cable naranja enrollado a mano y etiquetas pegadas
El incidente de julio

OpenAI les puso un examen sin salida. Se inventaron un buzón para copiar y acabaron dentro de otra empresa

Un agente de IA, atascado en una pregunta que ningún modelo de OpenAI había resuelto, dejó una nota pidiendo ayuda. Dos meses después, unos 1.200 agentes compartían un tablón de mensajes, y unos 700 de ellos pasaron cuatro días y medio dentro de Hugging Face, la plataforma donde el mundo guarda sus modelos de inteligencia artificial. Ya tenían las respuestas del examen. Solo entre tres y seis pensaron en avisar a un humano.

Las letras IA y un interrogante escritos con rotulador en una pizarra blanca
Gasto en IA

Cuatro empresas gastan 2.000 millones de dólares al día en centros de datos. Lo que la inteligencia artificial factura no cubre ni el desgaste de las máquinas

Amazon, Microsoft, Google y Meta van a poner este año 725.000 millones de dólares en naves y tarjetas gráficas: más que el presupuesto entero del Estado español, y un 77% más que el año pasado. Puesta la cuenta encima de la mesa, nadie la discutió. Lo que se discutió durante cuatro rondas fue quién paga la diferencia — y ahí es donde deja de ser un asunto de Silicon Valley.

un vehículo militar con un misil en el aire
Armas autónomas

El operador eligió la gasolinera. El programa eligió los tanques de propano. A las tres personas no las eligió nadie

El 6 de julio, un dron ruso cayó sobre una gasolinera de Zaporiyia, en Ucrania, y murieron tres personas. El operador eligió la gasolinera; el programa del dron eligió los tanques de propano. Todas las normas que tenemos para matar en una guerra atan una decisión a una persona. Aquí no hay persona a la que atarla — y la ley no tiene todavía una palabra para lo que pasó en su lugar.

Lo último