
Los bebés de la pandemia hablaron más tarde. Nadie midió cuánto de lo que oían les llegaba a través de una mascarilla
En Irlanda, en Japón y en una revisión de ocho estudios, los niños nacidos durante la pandemia empezaron a hablar más tarde que los de antes, y sólo en eso: ni en moverse, ni en resolver problemas, ni en relacionarse se quedaron atrás. Muchos padres y cuidadoras culparon a las mascarillas de los adultos. Los datos confirman el retraso, pero no pueden separarlo del encierro, las guarderías cerradas y los padres angustiados, porque lo único que lo resolvería no lo apuntó nadie.



